Dirección técnica en rehabilitación de portales, fachadas y accesibilidad comunitaria

La rehabilitación de portales, fachadas y la mejora de la accesibilidad en edificios comunitarios cobra cada vez más relevancia, tanto por la necesidad de conservar el patrimonio como por el bienestar y la seguridad de los vecinos. Detrás de cada proyecto exitoso hay una figura clave: el director técnico. A través de su coordinación, se asegura el cumplimiento de normativas, la calidad de los materiales y el control de costes, además de facilitar la comunicación entre la comunidad de propietarios y los distintos oficios. En este artículo veremos por qué su papel es imprescindible y cómo aborda las distintas fases de un proyecto de rehabilitación, desde el diagnóstico inicial hasta la entrega final de la obra.

La importancia de la dirección técnica

Funciones y responsabilidades

El director técnico es el profesional responsable de planificar y supervisar las actuaciones en obra. Entre sus principales tareas destacan:

  • Elaborar el proyecto técnico o revisar el redactado por terceros.
  • Tramitar licencias y coordinar la documentación con el ayuntamiento.
  • Seleccionar materiales certificados y contratar a los oficios adecuados.
  • Supervisar la correcta ejecución y calidad de los trabajos.
  • Controlar el presupuesto y plazos, ajustándose a las necesidades de la comunidad.

Normativa y cumplimiento

Cada actuación exige el cumplimiento de reglamentos como el Código Técnico de la Edificación (CTE) y las ordenanzas municipales. El director técnico garantiza que:

  • Se respeten las exigencias de seguridad estructural (CTE DB SE) en rehabilitaciones de fachadas.
  • Se cumplan los requisitos de accesibilidad (CTE DB SUA) en portales y zonas comunes.
  • Se realicen los ensayos y certificaciones necesarios (estanqueidad, aislamientos térmicos y acústicos).

Rehabilitación de portales

Diagnóstico inicial

Antes de tocar una sola pared, el director técnico coordina una inspección detallada que incluye:

  • Estado del solado y rodapiés.
  • Funcionalidad de puertas y cerramientos.
  • Iluminación y ventilación natural o forzada.
  • Presencia de barreras arquitectónicas.

Este análisis permite definir un plan de actuación que optimice recursos y evite sorpresas en obra.

Soluciones prácticas

  1. Accesibilidad: instalación de rampas de pendiente adecuada (máximo 8 %) y pasamanos a ambos lados.
  2. Suelos antideslizantes: colocación de baldosas con certificado de resistencia al deslizamiento (clase 3 o superior).
  3. Iluminación eficiente: sustitución de fluorescentes por LED con detectores de presencia para reducir consumos.
  4. Acabados: pintura resistente a la humedad y rodapiés de PVC o cerámica para facilitar la limpieza.

Ejemplo práctico: En una comunidad de Valencia, la sustitución de un suelo de terrazo desgastado por uno porcelánico antideslizante, junto con lámparas LED, redujo las incidencias por caídas en un 60 % y logró un ahorro energético anual del 35 %.

Rehabilitación de fachadas

Inspección y patologías más comunes

El primer paso es detectar grietas, desprendimientos, humedades y pérdida de aislamiento térmico. Para ello se utilizan:

  • Termografías para localizar puentes térmicos.
  • Ensayos de adherencia de revestimientos.
  • Lectura de fisuras con medidores de anchura.

Técnicas de rehabilitación

  1. Revocos y enfoscados: reparación de capas de mortero y aplicación de revestimientos transpirable.
  2. Sistemas SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior): mejora del comportamiento energético y reducción de condensaciones.
  3. Anclajes estructurales: fijación de elementos prefabricados o reposición de puntales en fachadas de piedra.
  4. Láminas impermeabilizantes y pinturas de alta resistencia UV.

Ejemplo práctico: Una comunidad en Madrid apostó por un sistema SATE con paneles de poliestireno expandido de 8 cm y acabado siloxánico. El resultado fue una mejor respuesta térmica en invierno y verano, y una considerable caída de la factura de climatización.

Mejora de la accesibilidad comunitaria

Identificación de barreras arquitectónicas

Las escaleras sin pasamanos, los desniveles y las puertas estrechas son obstáculos que dificultan la movilidad de personas con diversidad funcional y mayores. El director técnico realiza un estudio de trazado para detectar puntos críticos y proponer soluciones.

Adaptaciones habituales

  • Instalación de salvaescaleras o plataformas elevadoras para tramos cortos de escalera.
  • Adaptación de ascensores existentes (ampliación de cabina, puertas automáticas, botoneras a baja altura y sistema de comunicación de emergencia).
  • Puertas automáticas en accesos que permitan el paso libre de sillas de ruedas.
  • Señalética táctil y luminosa para personas con discapacidad visual.

Ejemplo práctico: En Barcelona, una finca de los años 70 incorporó un elevador unifamiliar encastrado en el hueco de la escalera, respetando la estética y sin necesitar obra exterior. El presupuesto se amortizó en 10 años gracias a la subvención del Ayuntamiento del 30 % del coste.

Gestión de proyectos y comunicación con la comunidad

Planificación y cronograma

Una de las mayores preocupaciones de los vecinos es la duración de los trabajos. El director técnico elabora un cronograma detallado, asignando etapas y plazos concretos: preparación de obra, demolición, instalaciones, acabados y limpieza final. De esta forma, se evitan solapamientos y se minimiza la interferencia en la vida diaria.

Participación de los vecinos

Mantener informada a la comunidad es vital. Entre las buenas prácticas están:

  • Convocar reuniones periódicas para explicar avances y resolver dudas.
  • Facilitar un buzón de sugerencias online o físico.
  • Elaborar boletines informativos con imágenes del “antes y después”.

De este modo, se genera un clima de confianza y colaboración que agiliza la toma de decisiones.

Conclusión

La dirección técnica en la rehabilitación de portales, fachadas y accesibilidad comunitaria no es solo una exigencia legal, sino la garantía de un resultado duradero, seguro y eficiente. Gracias a una supervisión experta, las comunidades de propietarios obtienen ahorros en consumos, mayor confort y un entorno más inclusivo. Si tu edificio demanda una puesta a punto, contar con un director técnico desde la fase de diagnóstico hasta la entrega de obra es la inversión más sólida. Contacta con un profesional especializado y comienza a disfrutar del valor añadido que puede aportar a tu comunidad.