Coordinación técnica y reformas integrales de portales, fachadas y accesibilidad
La primera impresión de un edificio la ofrecen sus portales y fachadas, mientras que la accesibilidad marca la diferencia entre un espacio acogedor y otro excluyente. Llevar a cabo una reforma integral que englobe estos tres ámbitos (portal, fachada y accesibilidad) exige una coordinación técnica precisa y meticulosa. En este artículo exploraremos por qué es clave contar con un coordinador de obra, cómo planificar cada fase de la reforma y qué prácticas garantizan resultados duraderos, estéticos y, sobre todo, seguros para todos los usuarios.
Coordinación técnica: importancia y funciones
La coordinación técnica es el motor que impulsa la reforma integral. Sin ella, los distintos oficios –albañiles, carpinteros, electricistas, pintores– podrían interferir entre sí, alargando plazos y disparando costes.
¿Qué implica la coordinación técnica?
- Diseño de cronograma: establece el orden óptimo de trabajos (desde demoliciones hasta acabados).
- Supervisión de calidad: verifica que los materiales cumplan la normativa y que la ejecución siga los planos.
- Comunicación fluida: mantiene informados a todos los equipos y al cliente sobre avances, imprevistos y soluciones.
- Gestión de permisos: tramita licencias municipales y gestiona la documentación necesaria para intervenir en un portal o fachada, especialmente si el edificio es protegido.
Beneficios de una buena coordinación
- Ahorro de tiempo: al evitar solapamientos de tareas.
- Control de costes: previene gastos inesperados por rectificaciones.
- Seguridad laboral: minimiza riesgos mediante protocolos claros.
- Calidad final: asegura acabados bien ejecutados y mayor durabilidad.
Reformas integrales de portales
El portal es la “entrada” tanto física como estética a una comunidad. Una reforma integral debe considerar estructura, acabados y accesibilidad.
Diagnóstico inicial
- Evaluación de humedades y fisuras: inspección con termografía o medición de hygroscopía.
- Estado de pavimentos y revestimientos: determinar si son recuperables o requieren sustitución.
- Instalaciones eléctricas y de iluminación: comprobar el estado del cableado, interruptores y luminarias de emergencia.
- Elementos decorativos y carpintería: puertas, zócalos y barandillas.
Proceso de reforma
- Demoliciones selectivas: retirada de revestimientos dañados sin afectar la estructura.
- Reparación de elementos portantes: arreglo de solados, rellenos de fisuras y restauración de forjados.
- Instalación de nuevos acabados: azulejos, microcemento, pintura plástica o revestimientos especiales.
- Renovación de iluminación: focos LED empotrados, detectores de presencia y alumbrado de emergencia integrado.
- Detalles finales: colocación de mobiliario urbano (bancos, percheros) y elementos decorativos.
Ejemplo práctico
En una comunidad de 20 vecinos de Madrid, el portal lucía azulejos anticuados y lámparas fundidas. La coordinación técnica planificó primero la reparación de humedades, luego sustituyó el pavimento por un gres porcelánico antideslizante y, por último, instaló iluminación LED regulable. El proyecto se completó en cuatro semanas, un 30 % menos de lo inicialmente previsto, gracias a un cronograma ajustado.
Reformas de fachadas: estética y protección
La fachada actúa como escudo frente a la intemperie y como carta de presentación. Reformarla no solo mejora la estética, sino que garantiza el aislamiento y la impermeabilización.
Materiales y acabados
- Revestimientos ventilados: permiten la renovación sin afectar el aislamiento térmico.
- Aplacados cerámicos y de piedra natural: ofrece durabilidad y variedad cromática.
- Pinturas con microcápsulas de resina: repelen la suciedad y evitan el envejecimiento prematuro.
Normativa vigente
Antes de intervenir, el coordinador debe revisar:
- Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) vigente en el municipio.
- Reglamento de Protección de Patrimonio, en caso de edificios catalogados.
- Código Técnico de la Edificación (CTE), especialmente documentos relacionados con aislamiento térmico y acústico.
Accesibilidad: un requisito ineludible
Garantizar que cualquier persona –con movilidad reducida, mayores o familias con carritos– pueda acceder con comodidad es tanto un deber legal como una cuestión de responsabilidad social.
Adaptaciones más comunes
- Rampas fijas o plegables: pendientes entre el 5 % y el 8 %, con superficie antideslizante.
- Elevadores de corto recorrido: para salvar desniveles de hasta 1,5 m en portales.
- Pasamanos ergonómicos: a dos alturas, con forma circular de 30–40 mm de diámetro.
- Señalización y pavimento táctil: para invidentes, instalados en entradas y pasos peatonales.
Ventajas para los residentes
- Incremento del valor de la propiedad: edificios accesibles atraen a un público más amplio.
- Inclusión social: fomenta la autonomía de personas con diversidad funcional.
- Confort diario: facilita el uso de carritos de bebé, transporte de compras o mudanzas.
Ejemplo de accesibilidad
En una promoción de Valencia, la comunidad agregó una plataforma salvaescaleras para franquear un escalón de 0,6 m. Además, instaló un pavimento táctil en la entrada y barandillas dobles. Esto permitió a una vecina en silla de ruedas ganar autonomía y facilitó el tránsito de todos los usuarios.
Conclusión
La coordinación técnica combinada con una actuación integral en portales, fachadas y accesibilidad convierte un edificio envejecido en un espacio moderno, seguro y acogedor. Diagnosticar correctamente el estado inicial, elegir materiales adecuados y cumplir con la normativa son pasos obligatorios para el éxito. Si tu comunidad de vecinos necesita una reforma que marque la diferencia, no lo dudes: contacta con un equipo de coordinación técnica experimentado. Así ahorrarás tiempo, reducirás costes imprevistos y garantizarás un resultado de calidad que mejorará la vida de todos sus habitantes.


